Cada sábado por la mañana, el profesor Ángel Domínguez abre las puertas de su casa en la Región 91 para dar clases de regularización a niños y adolescentes de la colonia. No cobra nada. "Solo pido que le echen ganas", dice.
Historias como la suya son el corazón de esta sección: gente que, sin buscar reflectores, sostiene a su comunidad todos los días.



